 
Durante la Semana Santa Randall y Raquel Beita guiaron un grupo de nueve jóvenes de Costa Rica a Managua, Nicaragua en un viaje de corto plazo. Estuvimos allí una semana haciendo tres actividades por día, dos durante el día y uno en la iglesia en la noche. La mayoría del tiempo hicimos dramas, compartimos nuestros testimonios, evangelizamos casa en casa. También trabajábamos en comedores de niños y algunos trabajos médicos.
  
Esta fue la primer vez que guiamos un grupo a Managua y realmente disfrutamos los condiciones físicas mas ligeras (tuvimos agua, camas y comida muy rica) aunque que fue igual de caliente. Mientras que estuvimos allí que damos en la casa de Asdrúbal y Marta Ibarra, quienes también trabajan con Missionary Ventures como Asociados de campo. Su amor y entusiasmo para la gente nos impresiono y inspiro mucho.
Mientras que estuvimos en Managua visitábamos algunos lugares muy pobres y fuimos afectados por uno llamado "La Culeca" o el basureo. Trabajábamos con una pareja, Vladimir y Edelma Monge quienes han estado trabajando allí por mas de 10 años. La pobreza del lugar era evidente en el vestimento de los niños y en las casas sin electricidad y agua entubada. Muchos de estos niños se cortan en las latas y vidrios mientras que otros mueran por comer veneno de rata pensando que es comida. No es común para ver un niño de 12 años inhalando o comiendo goma de cemento para drogarse. Casi todo los niños viven con su mama, tía o solos. Cuesta que se encuentre un padre que vive con su familia.
  
Otro lugar que visitamos fue Barranco Bayo, un pueblo pequeño en las montanas. Después de un largo viaje en caro por calles de polvo y ríos secos que en tiempo de lluvias serán imposibles para cruzar llegamos a la iglesia. Su edificio es una lona con algunas sillas abajo, nos toco para saber que había levantado temprano para venir y limpiar y alistar la iglesia que incluye echando agua en la tierra de piso para controlar el polvo. Después regresaron caminando a sus casas para bañar y cambiar su ropa y regresar para el culto. Muchas de las familias viven varias millas de la iglesia. Los personas nos dieron una bienvenida con mucho amor y agradecieron los zapatos, Biblias y juguetes que entregábamos a ellos. Después de la actividad la esposa del pastor nos dio almuerzo de arroz, venado y tortillas.
Esta fue el primer equipo que guiamos bajo de Missionary Ventures. Por favor orar con nosotros que estos jóvenes nos sigan apoyando y levantando mas interés aquí en Costa Rica para que mas personas participan en misiones.
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